Dan Kennedy es probablemente el consultor de marketing directo más influyente que usted nunca ha oído nombrar. No escribe para grandes corporaciones ni para directores de marketing: escribe para el dueño de un pequeño negocio que necesita que el teléfono suene esta semana.
Su estilo es deliberadamente incómodo —directo, impaciente, alérgico a la teoría— y su obsesión es una sola: que cada peso invertido en marketing se pueda medir. Si no se puede medir, para Kennedy no es marketing, es publicidad de vanidad.
Si le interesa esta línea —marketing práctico, medible, para presupuestos reales—, encontrará más en nuestra colección de libros de marketing resumidos.

